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Mi hijo va flojo en mates de 1º de ESO: ¿qué hago?

Si tu hijo aprobaba mates en Primaria y ahora suspende, no estás solo. Te explico por qué pasa y qué hacer ahora.

Llega el primer trimestre de 1º de ESO, tu hijo trae un 4 en mates, y te quedas pensando: 'pero si en Primaria sacaba notable'. Lo veo cada año, en septiembre y otra vez en febrero. No es una rareza. Es uno de los baches más típicos del cambio de etapa, y la mayoría de los alumnos lo superan, pero algunos no, y arrastran el problema durante toda la ESO. La diferencia entre una cosa y otra suele estar en lo que haces tú como padre las próximas semanas. Te lo cuento.

¿Por qué pincha la nota de mates al llegar a 1º ESO?

El primer error es creer que es solo porque 'las mates de la ESO son más difíciles'. Lo son un poco, sí, pero el bajón rara vez se explica por eso solo. En la mayoría de mis alumnos hay tres causas mezcladas:

  • Cambio de centro y de profesores. En Primaria solía haber una sola tutora que conocía a tu hijo. En 1º ESO hay 9 o 10 profes que apenas se aprenden los nombres en el primer mes. Tu hijo pasa de un seguimiento muy cercano a uno mucho menos personal.
  • Salto en la autonomía esperada. Le piden organizarse con agenda, llevar libros distintos cada día, apuntar deberes él solo. Algunos alumnos llegan listos a esto. Otros no, y se les empiezan a acumular cosas sin que el profesor lo vea.
  • Las mates introducen el lenguaje algebraico. Hasta 6º de Primaria todo eran números. En 1º ESO aparece la x, los paréntesis y los signos negativos. Eso requiere un tipo de razonamiento abstracto que no todos los chicos de 12 años tienen todavía maduro.

Es un problema con fecha de caducidad

En mi experiencia, la mayoría de alumnos que llegan en octubre con un 4 en mates terminan el curso con notable o más, si se trabaja a tiempo. Pero si llegamos a junio sin haber tocado el tema, el agujero se hereda a 2º y se vuelve crónico. La buena noticia: tiene solución casi siempre. La mala: hay que actuar pronto.

Qué se da en mates de 1º ESO (para que sepas dónde está)

El currículo LOMLOE para 1º de ESO en la Comunidad de Madrid cubre estos bloques en este orden aproximado. Si tu hijo trae el libro o el cuaderno, podrás ubicar dónde está atascado:

  1. Números enteros y operaciones con signos. Suma, resta, multiplicación y división con negativos. Aquí cae mucha gente.
  2. Divisibilidad. Múltiplos, divisores, números primos, mcm y mcd. Importante porque sin esto no se pueden sumar fracciones con distintos denominadores.
  3. Fracciones. Suma, resta, multiplicación, división, simplificación y comparación. Si tu hijo se atasca aquí, el resto del curso es cuesta arriba.
  4. Números decimales. Operaciones, paso de fracción a decimal y viceversa.
  5. Proporcionalidad. Regla de tres directa e inversa, porcentajes, repartos proporcionales. Tiene aplicación muy práctica (descuentos, precios), por eso aquí los padres pueden ayudar.
  6. Sentido algebraico (introducción). Lenguaje algebraico, expresiones, ecuaciones de primer grado sencillas. NO se ven ecuaciones de segundo grado ni sistemas. Eso es 2º-3º ESO.
  7. Geometría plana. Perímetros y áreas de figuras básicas, ángulos, simetría.
  8. Estadística y probabilidad básica. Media, mediana, moda, frecuencia. Suele caer al final del curso y se da rápido.

Los 5 sitios donde se atascan casi todos los alumnos

Después de 10 años corrigiendo cuadernos, te puedo decir cuáles son los puntos donde se cae el 80% de mis alumnos de 1º ESO en mates. Si tu hijo flojea, mira aquí primero:

1. Operaciones con signos negativos

(−3) + (−4) = +7

(−3) + (−4) = −7

El error típico: pensar que 'menos y menos da más' siempre. Esa regla solo funciona en multiplicación y división. En sumas y restas, dos negativos suman su deuda. Verlo así: si debo 3 euros y debo 4 más, debo 7 en total, no me sobran 7.

2. Sumar fracciones con distinto denominador

1/2 + 1/3 = 2/5

1/2 + 1/3 = 3/6 + 2/6 = 5/6

Sumar numeradores con numeradores y denominadores con denominadores es el error más típico de todo el curso. La forma correcta: buscar el mínimo común múltiplo de los denominadores (en este caso mcm de 2 y 3 es 6), convertir cada fracción y sumar solo los numeradores.

3. Calcular porcentajes

El 20% de 150 son 35.

El 20% de 150 son 30 (porque 150 × 0,20 = 30).

Truco para no fallar: el porcentaje se convierte en decimal dividiendo entre 100 (20% → 0,20) y se multiplica por el total. Sirve para descuentos, propinas y todo lo de la vida real. Aquí el padre sí puede ayudar practicando en el súper.

4. Despejar la x en una ecuación sencilla

3x + 5 = 14 → x = 14 + 5 / 3 = 19/3

3x + 5 = 14 → 3x = 14 − 5 = 9 → x = 9 / 3 = 3

Comprobación: 3 · 3 + 5 = 9 + 5 = 14. Lo más típico es 'pasar el 5 sumando' en vez de restando. La regla simple: lo que está sumando, pasa restando. Lo que está multiplicando, pasa dividiendo. Y siempre se comprueba sustituyendo el resultado en la ecuación original.

5. Distinguir múltiplo de divisor

Truco que funciona siempre

Múltiplos de 4 son aquellos que SALEN de multiplicar 4: 4, 8, 12, 16, 20... (van hacia arriba, son infinitos). Divisores de 12 son aquellos que CABEN dentro del 12: 1, 2, 3, 4, 6, 12 (van hacia abajo, son finitos). El nemónico: 'múltiplo crece, divisor cabe'.

¿Va flojo o tiene una laguna real?

Esto es clave porque las soluciones son distintas. Te lo distingo:

  • Va flojo (más leve): entiende lo que se le explica en clase, pero comete errores tontos en el examen, no estudia lo suficiente o no organiza el repaso. Solución: rutinas de estudio y control de los errores típicos. Suele arreglarse en unas semanas si se trabaja de forma constante.
  • Tiene una laguna real (más serio): algo que se le quedó por aprender de 5º o 6º de Primaria (las tablas mal, las fracciones que no entendió, la división con decimales) le impide entender lo nuevo. Aquí no vale 'estudiar más': hay que volver atrás y cerrar el agujero. Suele llevar 2-3 meses de trabajo, dependiendo de la profundidad del agujero y de las horas semanales que se dediquen.

Cómo identificar qué tipo de bajón tiene

Tres señales prácticas que puedes mirar tú sin saber mates:

  1. Mira el examen suspenso con él. Si dice 'es que me he equivocado en una cuenta', 'esto lo sabía pero me he confundido', es ir flojo. Si te mira con cara de 'no sé ni cómo se hace esto', es laguna.
  2. Pídele que te explique a ti un ejercicio bien hecho. Si lo explica, sabe. Si solo recita pasos sin entender por qué, probablemente memorizó sin comprender, y eso significa laguna en cuanto venga algo distinto.
  3. Mira el cuaderno. Si está al día, ordenado y los ejercicios marcados, es ir flojo. Si está medio vacío, con borrones y cosas pendientes, hay un problema más serio de hábito o de comprensión.

Qué puedes hacer tú como padre, sin ser profesor

No intentes ser su profesor de mates si no te ves seguro. El riesgo de explicarle algo regular y meterle más confusión es alto. Lo que sí puedes hacer, y es muy potente:

  • Crear un hueco fijo de estudio en casa. 20-25 minutos de mates al día (cada día, mejor que una hora dos veces por semana). Mismo sitio, mismo horario. Tú no le ayudas con los problemas, le ayudas a no abandonar.
  • Verificar que entiende lo que está haciendo. Una pregunta mágica: 'a ver, explícame qué te están pidiendo aquí'. Si no sabe explicarlo en castellano, no va a poder hacerlo en mates.
  • Practicar mates en la vida real. En el súper: '¿el yogur está en oferta 3 por 2, ¿cuánto sale cada uno?'. En el coche: '¿si vamos a 100 km/h y nos quedan 50 km, en cuánto llegamos?'. Es la mejor manera de que las mates dejen de ser una cosa abstracta del libro.
  • Hablar con el profe del cole. En la tutoría, preguntar 'qué temas son los que mejor lleva y los que peor'. Eso te da pistas concretas.

Lo que NO debes hacer

No le digas 'es que las mates a mí también se me daban mal'. Aunque sea verdad, le estás dando permiso para rendirse. Las mates no son un gen, son un hábito.

¿Cuándo viene bien meter a un profe particular?

No siempre hace falta. Te lo digo honestamente: si tu hijo va flojo pero entiende, con organización en casa y dos o tres semanas de mirar los errores típicos puede levantarse. Donde sí tiene mucho sentido meter profe es cuando:

  • Hay laguna real de Primaria y no la puedes diagnosticar ni cerrar tú.
  • Lleva 2 evaluaciones suspendidas y la cosa no mejora.
  • El alumno ha perdido la confianza ('soy malo en mates') y necesita a alguien que le devuelva la sensación de que sí puede.
  • El padre no tiene tiempo o herramientas para acompañar el estudio diariamente.

Si pides ayuda en estas situaciones, lo que se hace en las primeras 2-3 clases es diagnóstico real: ¿qué entiende, qué no, dónde está la laguna? A partir de ahí se diseña un plan con fechas concretas. Sin ese diagnóstico, los profes solo hacen 'deberes acompañados', y eso no arregla el problema de raíz.

Si te interesa que hagamos ese diagnóstico de tu hijo y te diga sinceramente qué le veo y cuánto trabajo le costaría volver a su nivel, escríbeme. La primera conversación es sin compromiso. Solo te digo lo que veo y tú decides cómo seguir.

¿Tu hijo está en este punto?

Si te has identificado con lo que cuento aquí, escríbeme. Doy clases particulares en el Corredor del Henares. grupos reducidos, individuales y online. Sin compromiso.